[:es]Declaración[:en]Statement[:]
Creo en que todo lo que los seres humanos pueden imaginar es posible; que el arte, la ciencia y la naturaleza deben ser vistos como un todo simbiótico. De niño me fascinaba la complejidad minuciosa de las comunidades de hormigas y la infinita enormidad de las estrellas. Como un joven adulto descubrí mi pasión por el arte y mi inclinación por la ciencia, y han estado fusionando ambas disciplinas en mis obras escultóricas desde entonces.
Me apasiona el avance de las tecnologías y el desarrollo de las civilizaciones ecológicas. Miro la realidad y veo mundos dentro de mundos que crean aún más mundos. Estoy fascinado por el hecho de que los detalles más pequeños y menos visibles a menudo tienen enormes repercusiones para nosotros y nuestro universo. Me deleito en cada escultura que me permite examinar estos temas en el ámbito público.
Mi filosofía de diseño es crear esculturas orgánicas. Utilizo el cambio temporal – noche y día, el tiempo y las estaciones que pasan – para crear piezas que parecen exquisitas y sutilmente diferentes dependiendo de cuándo y de dónde se vean. Tengo la firme convicción de que el arte público debe ser ecológicamente viable, tanto en lo que respecta a su integración en su espacio habitacional como en cuanto a los materiales y procesos utilizados para construirlo e instalarlo.
Creo esculturas por las que la gente puede caminar, descansar, tocar y sentir. Yo lleno mis piezas con texturas tanto ópticas como materiales. Quiero que mis obras de arte sean amadas por el público y formen una parte viva y creciente de sus comunidades. Por lo tanto, es extremadamente importante para mí que todos y cada uno de los miembros del público sea capaz de interactuar con seguridad con mi trabajo. Mis esculturas están diseñadas con esto como una prioridad, por lo que son meticulosamente revisadas y aprobadas por profesionales cualificados.
Utilizo técnicas clásicas junto con tecnologías de vanguardia para producir esculturas que duran toda la vida. Cada obra está diseñada para resistir la corrosión de grado marino, los vientos de fuerza de huracán y el intento de vandalismo. Trabajo exclusivamente en materiales de la más alta calidad, y confío en mi experiencia en el diseño y la fabricación de estructuras de ingeniería de precisión, así como la investigación externa por profesionales cualificados.
Soy plenamente consciente de la naturaleza colaborativa de los proyectos de arte público y siempre busco la más productiva y la mejor manera de combinar mis esfuerzos artísticos con los proyectos más amplios y los equipos más grandes con los cuales trabaje. Tengo amplia experiencia en la colaboración y consultoría internacional con residentes, consejos locales, gobiernos, equipos de diseño, ingenieros y arquitectos, en todas las fases de diseño, fabricación e instalación. Por otra parte, me complace realizar una investigación exhaustiva de las áreas en las que se van a colocar mis obras; sumergiéndome en sus historias y realidades, y encontrando la mejor solución para el espacio y todos aquellos que lo comparten.
En cada proyecto individual; cada día: el arte público continua siendo mi pasión.
I believe that everything that human beings can imagine is possible; that art, science and nature must be seen as a symbiotic whole. As a child I became fascinated by the minute complexity of communities of ants and by the infinite enormity of the stars. As a young adult I discovered my passion for art and my penchant for science, and have been fusing both disciplines in my sculptural works ever since.
I am impassioned by advancing technologies and the development of ecological civilisations. I look at reality and I see worlds within worlds that create yet more worlds. I’m fascinated in the way that the smallest and least visible details often have enormous repercussions for ourselves and our universe. I delight in each sculpture that allows me to examine such themes in the public realm.
My design philosophy is to create organic sculptures. I make use of temporal change – night and day, the weather and the passing seasons – to create pieces that look exquisite and subtly different depending on when, and from where, they are seen. I feel very strongly that public art should be ecologically viable, as much in terms of its integration in to its housing space as in terms of the materials and processes used to construct and install it.
I create sculptures that people can walk through, repose in, touch and feel. I fill my pieces with textures both optical and material. I want my artworks to be loved by the public and to form a living, growing part of their communities. Therefore, it is extremely important to me that each and every member of the public is able to safely interact with my work. My sculptures are designed with this as a priority, and are then meticulously checked and approved by qualified professionals.
I use classical techniques alongside cutting edge technologies to produce sculptures that last for lifetimes. Each and every artwork is designed to resist marine-grade corrosion, hurricane force winds, and attempted vandalism. I work exclusively in the very highest quality materials, and rely on my expertise in designing and fabricating precision-engineered structures as well as external vetting by qualified professionals.
I am highly aware of the collaborative nature of public art projects and always look for the best and most productive way to combine my artistic efforts with the wider projects and larger teams within which I will be working. I have extensive experience of collaborating and consulting on an international basis with residents, local councils, governments, design teams, engineers and architects, at all phases of design, fabrication and installation. Moreover, I take great pleasure in undertaking exhaustive research into the areas in which my artworks will be placed; immersing myself in their histories and realities, and finding the best solution for the space and those all those who share it.
On each single project; every single day: public art continues to be my passion.
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